Ayer nos enfrentábamos a un reto importante en nuestro #SoMeChatES y hoy podemos confirmar que lo superamos.
¿Por qué teníamos un reto? Porque abordar el tema de las emociones relacionadas con el marketing (marketing emocional) sin caer en un discurso fácil y sensiblero no era tarea sencilla.
Afortunadamente y gracias a nuestra invitada Elia Guardiola y a los participantes en nuestro Twitter Chat conseguimos enfocar el tema en la dirección adecuada y mantener todo el tiempo vinculado el marketing emocional al valor que marca diferencias entre marcas.
Durante el Twitter chat se generaron un montón de conversaciones con opiniones de muy diversas índoles que, como viene siendo habitual, hemos recogido resumidas en un Storify y que encontraréis al final de este post.
Pero antes de eso tenemos un regalo para vosotros.
Como broche de oro a su participación en #SoMeChatES le pedimos a nuestra invitada que nos preparara un resumen con sus reflexiones sobre el tema y esto es lo que nos ha “cocinado”.
Estamos seguros de que lo vais a disfrutar, gracias Elia por este presente.
El Marketing emocional – La era de la humanización de las marcas
Por Elia Guardiola
El Marketing Emocional se ha puesto de moda.
Las marcas parece que han encontrado la horma de su zapato para robar el corazón a los usuarios y clientes, haciendo de ello casi una religión marketiniana que, a fin de cuentas, tiene el objetivo de vender.
Pero extrapolando la frialdad con la que empiezo esta entrada, en realidad soy una amante casi devota del Marketing Emocional con una necesidad diaria para hacer uso de ello para las marcas que gestiono.
Porque al final, y al principio también, las emociones enganchan, las sensaciones crean casi una dependencia de ellas y, los sentimientos, enamoran.
Y esto es lo que las marcas, ya no ahora, sino desde sus inicios, descubrieron que podía ser la gallina de los huevos de oro.
El caso es que hay muchas gallinas y pocos huevos… de oro.
En el Marketing Emocional, como todo en la vida, no todo vale, las campañas que llegan al corazón no siempre son las que más dinero invierten, y por contra, a veces las que más invierten, no llegan.
Decía Eric Jakubaviscius que los humanos no nos movemos por datos o números, sino por emociones, aunque también es cierto que hay que tener en cuenta que toda campaña de publicidad, viene dada por una estrategia previa.
Así que añado la frase de Nichole Kelly, que dijo que cada interacción no medida aumenta nuestros problemas a la hora de tomar decisiones.
Cada ‘fuga’ de datos es una oportunidad perdida de optimizar nuestra estrategia.
Y puedo, incluso debo, estar de acuerdo con ambos, porque si no monitoreamos los resultados de una campaña de Marketing Emocional, por muchos sentimientos que haya de por medio, se convierte en un mal negocio, y como he comentado al principio, el objetivo del Marketing es vender.
Estamos evolucionando de una Era Digital a una Era Emocional, una Era Humana.
Debemos humanizar a las marcas, recordemos siempre que el usuario quiere ser parte de la marca, quiere ser escuchado…
Y si esa marca consigue cubrir esa prioridad como necesidad establecida de ese usuario, lo convertirá en el mayor prescriptor de la marca.
Los usuarios nos hemos convertido en prosumers, somos productores de contenido a través del hecho de ser consumidores de un producto o servicio.
Y cuanto más nos llegue al corazón, cuanto más nos marque en las entrañas, más crecerá nuestra necesidad de forma neurológica.
Y aquí ya entraríamos a hablar del Neuromarketing, aunque lo dejaré para otro momento.
La pregunta que siempre suelo hacer llegados a este punto es, ¿vendemos un producto o vendemos una emoción?
Personalmente tengo la respuesta: vendemos un producto a través de las emociones.
La conexión entre las marcas y su público ha cambiado.
Los mensajes unidireccionales ya no funcionan y los usuarios y clientes quieren intervenir dando su opinión.
Vincular al cliente emocionalmente con la marca y crearle una necesidad para que esta forme parte de su entorno lo hemos llamado Neuromarketing.
Como marcas debemos entender que es necesario vincular nuestro producto o servicio a un recuerdo.
Marketing emocional: las emociones como valor diferenciador de las marcas – Resumen #SoMeChatES
Y después de esta maravilla de entrada que nos ha compartido Elia os dejamos el resumen de la conversación que mantuvimos ayer con ella en el Twitter chat que trató sobre Marketing emocional: las emociones como valor diferenciador de las marcas.
Gracias por acompañarnos, nos vemos en nuestro próximo Twitter Chat
Especialista en marketing de contenidos, editora digital y redactora SEO. Profesora en distintos másteres y cursos de marketing digital. Conferenciante.
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