Establecer las funciones del content strategist puede parecer algo sencillo pero la realidad nos muestra un panorama bastante distinto.

Junto al analista de datos y a los distintos desarrolladores (JAVA, mobile IOS y Android, backend y frontend), los profesionales que se desempeñan en este cargo han pasado de ser grandes desconocidos a ser un valor cada vez más en alza.

La misión de este artículo va a ser hacer un repaso por lo que es y por lo que no es el estratega de contenidos para lo que te mostraré, entre otras cosas, cuáles son las funciones que realiza y por qué las empresas buscan cada vez más contar con uno entre sus filas.

¿Qué es el content strategist?


El content strategist es, como su propio nombre revela, el profesional de marketing que se encarga de crear y gestionar la estrategia de contenidos de una marca.

El estratega de contenidos tiene un marcado perfil inbound que se refleja en todas y cada una de las habilidades que le definen dentro del marketing de contenidos, entre otras:

  • SEO.
  • Creación de contenidos.
  • Promoción y distribución.
  • Edición.
  • Análisis y control de audiencias.
  • Social Media.

Por encima de todo, este profesional pone sus conocimientos y habilidades al servicio de la marca para conseguir los objetivos, y trabaja mano a mano con equipos creativos y técnicos con los que planifica, crea, gestiona y distribuye los distintos contenidos a través de departamentos, canales, audiencias y objetivos.

Para remarcar este punto, te propongo que nos hagamos la pregunta a la inversa.

¿Qué no es un content strategist?


Puede parecer una tontería pero esta a priori simple pregunta, encierra muchas respuestas que son claves para entender realmente lo que es un estratega de contenidos.

Un content strategist no es:

  • Un editor de contenidos.
  • Un copywriter.
  • Un gestor que revisa contenidos.
  • Un redactor.
  • Un social media manager.
  • Un community manager.
  • Un diseñador web.

Sin embargo, es quien mejor entiende en sí mismos los contenidos, su naturaleza y las razones de crear y manejar distintas piezas según sean los intereses de la marca.

El estratega de contenidos busca alcanzar un objetivo corporativo global y para ello, está al frente de establecer y dar respuesta al cuándo, cómo, dónde y por qué.

Para ello, deberá contar con conocimientos tanto editoriales como técnicos a pesar de que, como ya he dicho, la función estrictamente editorial no será su responsabilidad.

Ahora que sabemos lo que es y lo que no es, nos toca seguir avanzando y desgranar las funciones que desarrolla este profesional dentro del organigrama de la empresa.

10 funciones del content strategist


Ya he ido dejando entrever que el objetivo de un estratega de contenido es desarrollar una estrategia que sirva para impulsar el tráfico de la marca y para llevar de la mano a los visitantes a través de las distintas etapas del embudo de ventas.

Su objetivo principal no será otro que aumentar los ingresos y la rentabilidad del negocio y para conseguirlo desempeñará una serie de funciones:

  1. Diseñar la estrategia de contenidos de la empresa.
  2. Identificar el tipo de contenido acorde a los objetivos y a las audiencias (blogposts, webinars, ebooks, vídeos, whitepapers, etcétera).
  3. Planificar distintos canales de distribución de nuestros contenidos: web/blog, social media, talleres, congresos, eventos del sector, publicidad.
  4. Localizar mediante distintas herramientas, las posibles temáticas de valor para la audiencia.
  5. Detectar palabras clave que supongan nuevas oportunidades.
  6. Investigar en las temáticas de la competencia y analizar los resultados que están obteniendo, así como analizar la viabilidad y la idoneidad de incorporar esos temas a nuestro calendario editorial.
  7. Establecer las líneas de actuación en cuanto al tono y el estilo corporativo de todos los contenidos de la marca.
  8. Gestionar y planificar con los diferentes equipos y profesionales los contenidos a crear, distribuir y promocionar.
  9. Definir junto con el responsable de contenidos, el o los buyer persona de la marca.
  10. Analizar los resultados de las distintas campañas puestas en marcha para corroborar que están funcionando o para detectar posibles fugas e implementar las medidas correctoras necesarias.

Ya sabemos lo que tiene que hacer, ahora veamos con qué aptitudes debe contar un estratega de contenidos para llevar a cabo todo lo anterior.

Habilidades necesarias en todo estratega de contenidos


Es evidente que las funciones del content strategist son bastante variadas lo que implica que este profesional tiene que acreditar una serie de habilidades en distintas disciplinas que, como ya he mencionado anteriormente, serán tanto técnicas como editoriales.

¿Qué habilidades de un content strategist avalan su competencia profesional?

  1. Sólida redacción de textos.
  2. Presentación de contenidos.
  3. Conocimiento de los distintos canales de distribución.
  4. Planificación de campañas.
  5. Monetización.
  6. Ser multitarea y capacidad de organización del trabajo.
  7. Edición y maquetación.
  8. Mente analítica.
  9. Dotes evangelizadoras.

Los vemos a detalle pero recuerda que en este perfil se cumple la máxima de que “para saber mandar hay que saber hacer”.

1.- Sólida redacción de textos

¿De qué sirve planificar o distribuir si no se sabe escribir buen contenido que genere el valor que la audiencia demanda?

En el marketing de contenidos el proceso de escritura es fundamental.

Y es que, para crear contenidos 100% alineados con la audiencia, la persona al frente de la estrategia debe contar con sólidas habilidades de redacción que le avalen en la dirección, planificación y coordinación de los distintos profesionales involucrados en el proceso final de redacción.

Has de tener en cuenta, que el content strategist ha de ser capaz de construir historias tanto para la web como para distintas campañas porque, como acabo de mencionar, sólo siendo capaz de escribirlas será capaz de controlar el trabajo de quien las redacte finalmente.

En la web, la primera tarea será componer la arquitectura que mostrará todo el contenido que la marca quiere publicar.

En el caso de las campañas, saber diseñarlas adecuadamente, le permitirá mimetizarse con la mentalidad de los usuarios para que los mensajes finales estén tan afinados como sea posible.

2.- Experiencia en presentación de contenidos

Una vez que los contenidos están creados y cuentan con la aprobación pertinente, será el momento de presentarlos para llegar a los consumidores.

Dependiendo de cuál sea el tipo de contenido así será el propósito que queramos alcanzar con la audiencia.

Eso sí, independientemente del formato, los titulares que lo acompañen deberán ser atractivos, las imágenes deberán ser de calidad y la extensión será acorde y variada (podemos jugar con contenidos más o menos largos según los objetivos de cada pieza).

3.- Conocimiento de los distintos canales de distribución

Nuestro contenido ya ha superado la fase de producción y ahora toca distribuirlo para mostrarlo de la manera más visible posible frente a la audiencia.

Elegir cuáles serán los mejores canales de distribución, será tarea compartida entre el content strategist y los profesionales del departamento de marketing asignados a tal efecto.

Por ejemplo, distribuir correctamente un artículo del blog puede suponer que este post llegue a nuestra potencial audiencia o que, por el contrario, pase totalmente desapercibido.

4.- Planificación de campañas

Antes de ser estrategas de contenidos, lo habitual es que estos profesionales hayan consolidado su experiencia en temas de planificación, entrega y puesta en marcha de campañas de marketing.

A lo anterior se sumará el análisis final de resultados mediante las métricas pertinentes en cada caso.

5.- Monetización

Generalmente, los contenidos no son una fuente de entrada directa de ingresos pero sí son una excelente y efectiva forma de mostrar nuestros productos y servicios en aras de lograr que la gente los compre.

El content strategist contará con la habilidad suficiente para saber cómo monetizar cada una de las piezas y hacérselo saber al equipo que lo va a ejecutar.

6.- Ser multitarea y capacidad de organización del trabajo

El estratega está a la cabeza de todo el departamento de marketing de contenidos y ante los responsables de la compañía, los éxitos o los fracasos que se alcancen llevarán su nombre como primera referencia.

Así, los efectos de cada una de sus iniciativas serán cuestionados como propios y es por ello, que la gestión de todos los proyectos en marcha, así como de las personas implicadas en cada proceso serán, de alguna manera, responsabilidad suya.

Es más, la gestión, el seguimiento y la comunicación con cada una de las partes interesadas y con los departamentos, tendrán efecto directo tanto en las estrategias de contenidos como en el ciclo de vida de los mismos.

La agenda de trabajo diario del content strategist estará salpicada de reuniones con los diferentes equipos de la organización para organizar y discutir proyectos en curso o futuros.

Estas reuniones deberían ser el punto de inflexión de la estrecha colaboración a mantener entre los estrategas de contenidos y los responsables de redes sociales, de diseño o de experiencia de usuario, entre otros.

El objetivo final será elaborar un mensaje coherente a nivel corporativo.

Visto, todo lo anterior, es lógico pensar que un profesional que no cuente con una marcada capacidad de organización del trabajo y con unas dotes comunicativas mínimas no tendrá mucho futuro en el puesto.    

7.- Edición y maquetación

A estas alturas del artículo ya está perfectamente claro que el content strategist deberá acreditarse como editor pero sus habilidades excederán de la simple optimización de frases.

Cuando el volumen de contenidos adquiere un cierto número de publicaciones digamos elevado, se impone que este profesional realice una auditoría exhaustiva y, a tenor de los resultados, determine qué piezas se mantendrán, cuáles habrán de sufrir ajustes en cuanto a edición, readaptación o incluso qué contenidos se van a eliminar.

Para ello, tendrá en cuenta factores como la antigüedad o el rendimiento en promedio tanto histórico como actual.

8.- Mente analítica

Es un hecho que existen miles de aplicaciones y herramientas de gestión de datos al servicio de los profesionales de marketing.

Estas “muletillas” han hecho que la vida de los marketeros sea mucho más sencilla pero de nada sirve contar con las herramientas si no se sabe qué hacer con los datos que proporcionan.

El estratega de contenidos estará al frente de analizar las tendencias y de entresacar patrones de comportamiento que le sirvan para “aislar” aquellos contenidos con un mejor rendimiento y utilizarlo en futuras campañas para ver si dicho comportamiento se repite o era un hecho aislado.

9.- Dotes evangelizadoras

Lo he mencionado antes, el content strategist será una especie de portavoz del contenido de la marca por lo que deberá ser capaz de hacer entender a todos y cada uno de los miembros de la empresa (de todos los departamentos) la importancia del marketing de contenidos.

¿Cómo lo conseguirá?

Está claro que mostrando de forma pública los beneficios conseguidos.

¿Por qué necesitan las empresas a un content strategist entre sus filas?


Llegamos a la parte final de este artículo sobre el perfil del estratega de contenidos de una empresa y ahora, se impone explicar por qué este profesional es necesario en un negocio.

Es un hecho que sin un estratega de contenidos que desempeñe este rol la toma de decisiones de la empresa partirá de una clara falta de información que tendrá consecuencias para la marca.

Dicho de otro modo, el contenido que se crea sin una estrategia que lo “arrope”,  se hace sin pensar y sin tener en cuenta dos aspectos importantísimos como son “por qué” y “para quién”.

De lo anterior, se deriva una más que posible pérdida de ingresos ya que las piezas de contenido que se generen no estarán orientadas a resultados.

Un equipo de marketing de contenidos en el que falta la cohesión es un equipo de profesionales que hacen su trabajo sin saber hacia dónde llegar y el resultado más probable de ello, es que los clientes, tanto los potenciales como los consolidados, no obtengan el contenido que necesitan y que buscan.

Para dar solución a esto, es para lo que está el content strategist, quien tiene la capacidad suficiente para identificar las métricas de rendimiento de contenido necesarias y que están íntimamente conectadas con los objetivos de conversión.

Crear para convertir, ese es el resumen.

Está claro que en las grandes organizaciones se hace más evidente la necesidad del estratega de contenidos mientras que en las empresas de menor calado, las necesidades relacionadas con la estrategia de contenidos se pueden agrupar en otros roles que traten de integrar dicha estrategia en sus trabajos.

¿Existe un content strategist en tu empresa? ¿Cómo valorarías su labor?

10 funciones del content strategist y habilidades que aporta a las empresas
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