Si he conseguido intrigarte con el título ahora quiero volver a sorprenderte asegurando que cada vez se considera más a los knowmads como los trabajadores del futuro.

Pero vayamos por partes y veamos primero quiénes son realmente estos profesionales.

¿Quiénes son los knowmads y qué les caracteriza?


Bajo el término knowmad, creado por John Moravec, se esconde un neologismo que combina las palabras know (saber, conocer) y nomad (nómada).

De forma sencilla, podríamos decir que es el término que describe a un nómada del conocimiento, o dicho de otro modo, a un renacentista 2.0 en pleno siglo XXI.

Por lógica, este profesional ha de destacar por ser innovador, imaginativo, creativo, capaz de trabajar en colaboración con casi cualquier persona, desde cualquier dispositivo, en cualquier momento y en cualquier lugar.

El conocimiento personal que posee es lo que aporta al knowmad ese valor que le diferencia de otros profesionales.

Su know-how no sólo le diferencia, sino que le proporciona una ventaja competitiva frente a otros profesionales que pueden ser trabajadores, estudiantes, clientes o usuarios.

Dada la volatilidad laboral con la que vivimos, cada vez más compañías valoran el conocimiento como uno de sus activos intangibles.

Es más, son muchas las empresas que ya consideran a ese activo llamado conocimiento como un gran valor como materia prima y como un claro motor de innovación.

En un panorama laboral en el que cada vez somos más e incluso en algunos sectores somos demasiados, la apuesta por la innovación gana terreno y marca terreno y, sin duda, los knowmads tienen mucho que decir en este tema.

El conocimiento empieza, por tanto, a ser un recurso crítico en muchos sectores y las compañías han de ser capaces de hacerse con él y gestionarlo adecuadamente.

El objetivo es extraer ese valor diferencial que les coloque en la vanguardia de la innovación.

Se trata de exprimir activos intangibles, tales como el know-how (conocimiento fundamental), el how-who (conocimiento personal) y las buenas prácticas.

Una excelente forma de conseguir lo anterior puede ser a través de la curación de conocimiento a través de contenidos.

¿Nos sirve cualquier contenido?

No, no nos sirve cualquier contenido.

Buscamos aquel contenido de calidad que suponga ese cultivo de conocimiento del que estamos hablando, porque se trata de enseñar y no de infoxicar.

En esta entrevista te explico de forma sencilla lo que es para mí “contenido de calidad”.

 

 ¿Qué es lo que caracteriza a un Knowmad?


Según Raquel Roca, el knowmad más que un perfil es una actitud pero veamos ahora cuáles son las principales características de todo knowmad a fin de tener una imagen mucho más definida.

  • La edad no es determinante a pesar de que las nuevas generaciones a partir de la generación “Y” son, a priori, las más idóneas en cuanto a características “técnicas”. Recalco el ” a priori”.
  • La creatividad y la apuesta por la innovación son claves en su perfil.
  • Además de creativo el knowmad es intuitivo y no para de tener ideas.
  • Destaca por su motivación y por estar a favor del trabajo colaborativo.
  • Tiene un alto sentido social.
  • Es consciente de que la Información y los conocimientos van de la mano.
  • Tiene claro que compartir información es compartir riqueza por eso, está a favor del acceso libre a la información.
  • Sabe que las redes conectan ideas, personas y organizaciones y se vale de ello.
  • Cree firmemente en que el potencial de la tecnología digital es infinito y no se puede desperdiciar.
  • Es un alfabetizado digital y también ejerce de alfabetizador.
  • En su Currículum cuenta con un amplio manejo de herramientas que le ayudan a resolver problemas y a manejarse en su día a día.
  • Es capaz de adaptarse las veces que haga falta a distintos entornos y contextos.
  • Entre sus principios está el desaprender como medio de aprendizaje permanente y de calidad.
  • Tiene la capacidad de crear redes de conocimiento horizontales.
  • Busca constantemente la experimentación, la innovación y la colaboración en estrategias TIC.
  • No teme al fracaso, lo ve como otra forma más de sumar conocimientos.
La secuencia es: Knowmad → Activo de valor → Ventaja competitiva

¿Cómo se implementa este proceso de conocimiento en la organización?


Como es fácil imaginar, implementar este proceso no se consigue de un día para otro e implica una serie de pasos a llevar a cabo, a saber:

  • Identificar las fuentes críticas de conocimiento, ya sean personas de la propia organización o de entornos externos

Lo primero será tener perfectamente identificados a los sujetos que cumplen con las características anteriores.

Recuerda que todavía no abundan, por lo que dar con ellos dentro de la propia empresa o en empresas externas puede ser una tarea complicada y que lleve su tiempo.

  • Integrar el conocimiento para crear ese valor diferencial que otorgue ventajas competitivas

Una vez que ya tenemos identificado a nuestro o nuestros nómadas del conocimiento, se impone implementar su conocimiento en nuestro negocio.

Esto implica conseguir que se vea de forma natural en todos los estamentos de la empresa.

Así mismo, habrá que ser capaces de transmitir que ser poseedores de ciertos conocimientos puede otorgarnos la etiqueta que nos diferencie ante el resto de nuestros competidores.

  • Gestionar no solo el conocimiento explícito, sino también el tácito

El conocimiento tácito es el informal e individual que obtenemos fruto de nuestra experiencia propia.

El knowmad no solo va a gestionar un conocimiento general sino que habrá de ser capaz de saber mostrar y compartir el conocimiento personal que tiene como profesional dotado de ciertas características diferenciadoras.

  • Reorientar todas las rutinas y procesos hacia la gestión del conocimiento

Será tarea del knowmad buscar esa transición en cada proceso relacionado con la gestión del conocimiento.

Así, habrá de incorporarlo en los programas, comunicándolo y haciéndolo parte de la propia cultura corporativa.

  • Implicar al resto de personas que trabajan en la organización de esta cultura

Y no sólo eso, también habrá de motivarlas para que sean capaces de volcar su esfuerzo y conocimiento en la dirección que se haya marcado como objetivo.

El knowmad será uno de los guías del viaje hacia el conocimiento que ha contratado la empresa pero no será el único.

¿Quiénes son el CKO y el Knowledge Curator? 


Hasta aquí, te he hablado del knowmad como pieza estratégica en el ámbito interno de las organizaciones pero hay más.

Existe otra figura importante en torno a la gestión del conocimiento y que viene representada por el CKO o Chief Knowledge Officer.

El CKO es el responsable encargado de organizar el programa de gestión del conocimiento.

Este profesional multidisciplinar está enfocado a resultados, es un líder de la organización y será el responsable de que la organización maximice su valor a través del conocimiento.

Algunas de las tareas básicas del CKO son:

  • Potenciar el aprendizaje individual y el pensamiento innovador.
  • Digitalizar la organización.
  • Seleccionar el tipo de tecnología necesaria e implementarla para gestionar el conocimiento.
  • Poner en marcha y supervisar el aprendizaje dentro de la organización
  • Medir el impacto de la gestión del conocimiento en la organización.

Y, ¿qué tal si aprovechamos este valor no sólo en trabajadores y directivos sino también en usuarios y clientes?

¿Te imaginas poder sacar al knowmad del corazón de la empresa y “utilizarlo” como gestor de conocimiento (knowledge curator) de nuestros clientes o usuarios?

  • ¿Cuánto valor nos generaría a cambio?
  • ¿Aportaría mejoras de productividad importantes?
  • ¿Se traduciría en mejores resultados para los clientes?
  • ¿Supondría un mayor potencial de innovación?
  • ¿Nos generaría una mayor capacidad para rentabilizar inversiones?
  • ¿Estarían dispuestos nuestros compradores a pagar por este aporte de conocimiento de calidad?

Me imagino que estas preguntas y algunas más son las que se están haciendo en algunas empresas para decidir si les es rentable apostar por el movimiento Knowmad o no.

Empresas que tienen que decidir si la estrategia de conocimiento ha de ser tomada como referencia en la organización o si es algo que todavía no es necesario tomar en serio y que puede esperar.

Para terminar este artículo no me resisto a dejar una cita.  

El cerebro no es un vaso por llenar sino una lámpara por encender – Plutarco –

¿Tú qué opinas? ¿Han de mojarse las empresas y romper una lanza por los Knowmads y el movimiento knowmading?

¿Quiénes son los Knowmads? ¿Y los CKOs y los gestores de conocimiento?
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Content Strategist en SEMrush España y LATAM.
Responsable de la gestión de Twitter Chats en #SoMeChatES.
Docente y speaker.